Crónica de un rector


El colegio de León se estrenaba en octubre de 1959, continuando el curso iniciado en Carrión de los Condes. Pero al mismo tiempo era ya veterano, con la solera que posan en las instituciones los años. Con 105 a la espalda, la tradición del veterano Carrión sirve de plataforma al esfuerzo de la adaptación leonesa.

¿Qué es este colegio de jesuitas?.. Principalmente colegio de vocaciones, para su orientación y cultivo. Creemos firmemente en la vocación infantil y juvenil: esa llamada de Dios a unos pocos para una realización directa y plenaria del ideal evangélico. El internado con capacidad para 250 alumnos con deseos de pertenecer un día a la Compañía; y un cupo de puestos -hasta los 400- para otros muchachos externos o mediopensionistas, sin estas disposiciones vocacionales, comprometidos a llenar el nivel de formación del internado.

Se estrenaba esta fórmula abierta, más en consonancia con las aspiraciones fronterizas de la pedagogía jesuítica. Desde 1954 todos los alumnos del colegio hacían sus estudios completos del bachillerato oficial. El nivel del colegio seguirá exigiendo unas cualidades del carácter, intelectuales y religiosas no corrientes, cuya vida es una vocación para algo grande. San Ignacio expresaba su pensamiento así: ..De los que solamente son al presente estudiantes saldrán con el tiempo diversos: quién para predicar y tener cura de ánimas.. quién para el gobierno de la tierra y administración de la justicia, quién para otros cargos». A la Compañía le urge la formación de hombres que, en cualquier campo, llenen la misión de exigencia actual; la formación del futuro apóstol y del futuro seglar que por su espíritu y ciencia sean instrumentos útiles para la Iglesia y para la Patria.

Y llegó el momento histórico de pasar a León, elegido en el área amplia del noroeste de España, y sede de la provincia jesuítica del mismo nombre. Esta ciudad había pedido su colegio, y la Compañía se lo ha dado en unas disposiciones óptimas. El proyecto se convirtió enseguida en obra de interés social. Este es el Colegio actual de vocaciones, en León.

Los alumnos fundadores eran 273 en total, procedentes de los diversos territorios de la provincia de la Compañía: Galicia, Asturias, León, Zamora y Salamanca. y la Compañía se ha volcado con este colegio. Para un número que irá muy gradualmente, y en conformidad de méritos y no de capacidad para abonar una pensión, aumentando hasta 400 aproximadamente, la Compañía ha dedicado a 21 profesores educadores, y 3 directores espirituales; todos con sus títulos y grados correspondientes. Su mérito en la educación integral de estos muchachos consiste en la dedicación durante doce horas a lo largo de la jornada, a la formación de éstos a los que se exige mucho por suponerles capaces de soportar esta exigencia. Queremos forjar al hombre en lo natural para preparar la estructura en que la vocación pueda apoyarse. Esperamos que un buen número de es. tos alumnos pasarán a las filas de la Compañía de Jesús; los demás, troquelados en espíritu de trabajo y austeridad de diversiones, harán rendir al máximo ese acopio de virtudes familiares que todos traen, y que son las que hacen posible nuestra eficiencia. De nuevo citamos a San Ignacio: «y finalmente porque de los niños se hacen los grandes, la buena educación en vida y en doctrina de éstos, aprovecharán a muchos extendiéndose cada vez más el fruto» J (Const. Parte IV).

Los datos aportan estas cifras de la cosecha -en vocaciones- del colegio apostólico de Carrión, y ahora León. Son .721 los que han pasado al Novicia- do. Hoy el 75 por ciento de profesores de la Universidad Pontificia «Comillas» -y pasan del 40 por cien de la totalidad de la provincia S. J. de León provienen de este centro. Muchos presentes en el acto inaugural, y entre ellos, el leonés de Riaño P. Ángel Tejerina, Provincial. Ellos han llevado el peso del apostolado en los campos misioneros de Anking. Formosa, Filipinas, Cuba. Santo Domingo. Puerto Rico; y las 3 grandes provincias del Brasil: Goyana. Minas Gerais, Espíritu Santo confiadas entonces por el P. General, a nuestra provincia.

Esta es nuestra historia, y en León hemos empezado a escribir nuevos capítulos.

Luis Pardo S.J. Santiago. marzo 1986

Primer rector del colegio